miércoles, 21 de octubre de 2009

LA CONFIGURACIÓN POLÍTICA DE LA MONARQUÍA HISPANA (CONTINUACIÓN)

LA MONARQUÍA HISPÁNICA: BASES

Aunque la unión matrimonial entre Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón (1469) no supuso realmente la unión de los dos reinos (Reino de Castilla y Reino de Aragón), ya que ambos conservaron sus propias instituciones, sí podemos considerar que dicho matrimonio fue el origen de la monarquía hispánica, punto de arranque de la España como estado moderno.
En Castilla, a partir de 1463, un sector de la nobleza ponía en duda la paternidad de Enrique IV respecto de la princesa Juana (apodada la Beltraneja por ser considerada hija del valido del rey, don Beltrán de la Cueva). Así pues, los nobles se negaron a reconocerla como heredera y propusieron como alternativa a la infanta Isabel, quien, al morir su hermanastro (Enrique IV) y junto con el apoyo de la aristocracia castellana, se proclamó reina de Castilla.
Fernando, vivió el final del reinado de su padre, Juan II rey de Aragón y de Navarra, enfrentado con su primogénito el Príncipe de Viana. Durante la guerra civil catalana (1462-1472), Fernando fue nombrado corregente en Aragón, rey de Sicilia, y tras la muerte de su hermanastro Carlos de Viana, heredero de la Corona de Aragón.

Después de un período de inestabilidad política, económica y social, Isabel y Fernando sentarán las bases de un nuevo Estado moderno, la monarquía hispánica, a través de un ejercicio de poder cada vez más autoritario, por medio de una nueva organización del Estado y una política de control y unificación religiosa.
Finalmente la monarquía autoritaria se impuso a la nobleza (guerra civil hasta 1476), que queda progresivamente apartada de los resortes del poder político y es sustituida por juristas profesionales.
Las Universidades(Salamanca y Alcalá de Henares), fundadas a principio del siglo XIII, contaron con el apoyo de una monarquía consciente de la necesidad de hombres de leyes con los que se pudiera organizar un Estado centralizado.
Políticamente, se fueron unificando todos los estados peninsulares (a excepción de Portugal) con la intención de dejar todas las posesiones a un heredero único. Así, se produce la conquista del reino de Granada (1482-1492) y la anexión del reino de Navarra (1512).
En el ámbito ideológico y religioso fue donde más se manifestó el autoritarismo de la nueva monarquía. Consiguieron la unidad religiosa del nuevo Estado reafirmando su carácter católico. Para ello se creó el Tribunal de la Santa Inquisición (1478) y se firmó, en 1492, el Decreto de expulsión de los judíos y, tras la conquista de Granada, se decretó la conversión de los musulmanes.
En 1478, los Reyes Católicos introdujeron el Tribunal del Santo Oficio o de la Santa Inquisición en Castilla, que había sido creado en 1233 por el papa Gregorio IX para perseguir las herejías. Aunque siguió siendo un tribunal eclesiástico creado por bula papal, su funcionamiento estuvo regulado por el Consejo de Inquisición, al frente del cual estaba el inquisidor general que siguió al punto las directrices de la Corona. Su objetivo fundamental fue la defensa de la ortodoxia cristiana. Durante el siglo XV la presión popular sobre los judíos fue en aumento, y aunque muchos optaron por convertirse, sus vecinos recelaban de ellos por ser ricos, instruidos y tener buenas relaciones con los poderosos. La vigilancia de la Inquisición, hizo muy difícil la vida a este grupo social.

A nivel interno, los reyes restauraron en las Cortes de madrigal (1476) la Santa Hermandad, institución financiada por los municipios cuya función era luchar contra el bandolerismo y los desórdenes sociales. Recibía atribuciones policiales y judiciales, y también fue refuerzo para el ejército en la Guerra de Granada.
Los éxitos militares y diplomáticos de su política exterior convirtieron a los Reyes Católicos en protagonistas de la política europea. El hecho más trascendente fue el descubrimiento de América, territorio agregado, en principio a la Corona de Castilla. La Corona de Aragón, por su parte sumó territorios con la conquista de Nápoles.

PERVIVENCIAS MEDIEVALES

La unión dinástica entre los dos reyes, Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, fue una unión personal, una unión teórica, ya que en la práctica las dos Coronas siguieron siendo independientes. Todos los reinos de la confederación tenían los mismos derechos políticos, pero en la práctica había profundas diferencias entre ellos en el ámbito territorial, político, demográfico y económico.
Corona de Castilla
Isabel ejercía plenamente su autoridad en Castilla.
La Corona de Castilla incorporó los territorios de Granada, Navarra y América como conquistas.
Tres veces mayor que Aragón.
Cuatro millones y medio de habitantes a finales del siglo XV.
Vive un momento de prosperidad económica basada en la ganadería y exportación de lana a Flandes. Cuenta con importantes centros de comercio como Burgos, Medina del Campo
Políticamente, la tradición de autoritarismo monárquico ofrece más beneficios. Mayor autonomía financiera que permite la obtención de más recursos y con mayor facilidad.
Instituciones:
Casa Real, Consejo Real de Castilla (que da paso a la creación de nuevos consejos especializados como el Consejo de Inquisición y el Consejo de Órdenes Militares), Cortes Castellanas (raramente convocadas).

Corona de Aragón
Fernando sólo reinó con plena autoridad en Aragón.
Nápoles se incorporó a la Corona de Aragón.
Mucho menos extensa.
Un millón de habitantes por las mismas fechas.
Económicamente se encontraba en una situación difícil. Exportaciones de textil a través del comercio marítimo.
Menos unida políticamente. Más bien se trataba de una confederación de reinos con una larga tradición de pactismo entre rey y reinos.
Instituciones:
Casa Real, Cortes de Aragón, Corts de Cataluña y Valencia

POLÍTICA DE EXPANSIÓN TERRITORIAL TRAS 1492

- Guerra de Granada (1482-92): Granada es integrada en el Reino de Castilla.
- Conquista de Navarra (1512): En 1515 Navarra se une a los dominios de Fernando, aunque mantiene sus Cortes y fueros como reino aparte.
- Italia: Nápoles se incorpora a la Corona de Aragón, Batalla de Cerignola (1503).
- Norte de África: El rey Fernando ocupó la plaza de Orán (1509), Bugía (1510) y estableció protectorados con Argel y Trípoli.
- La conquista del Nuevo Mundo.
La reina Isabel aceptó el proyecto de Colón y firmó las Capitulaciones de Santa Fe, en las que se comprometió a financiar una pequeña expedición formada por una nao y dos carabelas. Colón realizaría dos viajes más y moriría en 1506 convencido de haber cumplido su proyecto, sin saber que realmente había llegado a un nuevo continente.
El Papa Alejandro IV concedió a Castilla todas las tierras descubiertas o por descubrir del continente, pero ante la presión de Portugal, la corte de Castilla hubo de firmar el Tratado de Tordesillas (1494), por el que se dividía el mundo en dos zonas de influencia, una portuguesa y otra castellana, fijando una línea divisoria imaginaria 370 leguas hacia el oeste de Cabo Verde.

LOS HABSBURGO (RAMA ESPAÑOLA). CARLOS I (1500-58)

Tras la muerte de sus abuelos (los Reyes Católicos) y de su padre, Felipe el Hermoso, y ante la incapacidad psicológica de su madre la reina Juana la Loca, el príncipe Carlos de Austria se convirtió en el nuevo monarca. Llegó a reunir en su persona una herencia que lo convirtió en el monarca más poderoso de Europa.
En 1515 Carlos fue declarado mayor de Edad y nombrado duque de Borgoña, señor de los Países Bajos, Luxemburgo y el Franco Condado. Tras la muerte de su abuelo Fernando el Católico, heredó la totalidad de los reinos peninsulares, incluida América, Nápoles, los territorios italianos de Milán, Cerdeña, Sicilia y Nápoles. Con la muerte de su abuelo Maximiliano I incrementó sus posesiones con el patrimonio de la casa de Austria y los derechos a la corona imperial.
El reinado de Carlos I empezó con una doble crisis: el levantamiento de las Comunidades en Castilla y el de las Germanías en Valencia y Mallorca.
En 1519 fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico. Para sufragar los gastos de su elección forzó a las Cortes castellanas a aprobar una recaudación extraordinaria. Poco después de la salida del monarca, las ciudades castellanas estallaron en una revuelta nacionalista y antiautoritaria que fue aplastada en 1521 en Villalar cuando la alta nobleza, decidió intervenir a favor del emperador, pues la revolución amenazaba sus privilegios.
Por las mismas fechas también tuvo lugar en Valencia y Mallorca un movimiento con marcado carácter antinobiliario capitaneado por las hermandades de menestrales valencianos, llamados Germanías.


En cuanto a la conquista militar del Nuevo Mundo, podemos decir que fue extraordinariamente rápida, aunque la afirmación del derecho legal a su posesión no lo fue tanto.
Es en estos momentos cuando otras potencias cuestionan la legalidad del proceso.
Las mismas Universidades españolas debaten sobre esta conquista y sus consecuencias: desde la delimitación del Atlántico a la posesión del territorio americano y a la condición jurídica del indio.
Desde sus inicios la colonización produjo un gran impacto demográfico; ésta sufrió un gran descenso a causa de las guerras, los trabajos forzados y las enfermedades. Se produjo asimismo un importante choque y contacto cultural en el que acabó primando la cultura hispana, en cuando a lengua, religión, arte y pensamiento.
Dado el volumen de la herencia territorial de Carlos I y V, la monarquía hispánica inició una política exterior más de conservación que de conquista.
Con el reino de Portugal Carlos mantuvo unas relaciones amistosas.
La alianza con Inglaterra fue también una constante durante su reinado.

No obstante, durante la primera mitad del siglo XVI la política exterior del monarca tuvo que hacer frente a tres conflictos: la rivalidad con Francia, la expansión del imperio turco y la Reforma luterana en Alemania.
El fracaso en la idea imperial de <> como consecuencia de la quiebra de la unidad religiosa en Europa lleva a Carlos V a repartir sus posesiones: a su hermano Fernando le dejaría el patrimonio de los Austrias y el Imperio, y a su hijo, Felipe II, el resto de posesiones.

FELIPE II (1558-98)

El reinado de Felipe II tuvo un carácter eminentemente hispánico.
Desde 1561 decide trasladar la sede de la corte real a Madrid.
Se produce también en este período la incorporación de Portugal, junto con todas sus posesiones (principalmente en la costa de África, y la India). Este hecho supone que el imperio de Felipe II se convierta en el primer imperio global (por primera vez un imperio abarca posesiones en todos los continentes).
No obstante Felipe II heredó los enemigos de su padre. Tendrá una serie de frentes abiertos en el interior:
- Enfrentamientos con Aragón.
- Revuelta de los moriscos granadinos.
Y también en el exterior:
- La rivalidad con Francia, que quedará cerrada con la victoria en la batalla de San Quintín (1559).
- Combates con los turcos, donde obtuvo la un importante triunfo en la batalla de Lepanto (1571).
- Países Bajos del norte (guerra de los 80 años).
- Su intento de invadir Inglaterra se vio truncado. La flota española fracasó (derrota de la Armada Invencible).

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