martes, 19 de enero de 2010

2. Del Sexenio Revolucionario (1868) a la Restauración (1875)

Algunos consideran La Revolución de 1868 más bien un golpe de Estado, otros lo formulan diciendo que se inició con un pronunciamiento militar pero que obtuvo el carácter de revolución un poco más tarde. La Revolución fue organizada, dirigida y controlada por la pequeña y media burguesía, la clase media, pero fueron apoyadas por el bajo pueblo. Así se convirtió en una revolución de masa popular.Mientras la clase media se sentía amenazada por la inestabilidad política y la crisis económica, las clases populares se encontraban en una crisis social.
Politicamente, durante el Reinado de Isabel II, habían dos partidos que se oponían: los moderados, que apoyaron a Isabel II y los progresistas, la oposición de la reina.
Más o menos en 1854 nació el partido demócrata, con un programa que requiere una estricta soberanía nacional, los derechos del hombre ‘indiscutibles, inalienables, imprescindibles e ilegislables’ y el sufragio universal.
Provinente de los EEUU, la crisis económica se extiende en todo el mundo, creando ‘la crisis internacional de 1866’.
La crisis social en España deriva de la primera parte del siglo XIX. España era un país agrícola con falta de oferta de trabajo. Se suma a esto que los campesinos eran una proletariado sin recursos ni derechos, dominados por la alta burguesía y la aristocracia. En el siglo XIX habían pequeñas revueltas campesinas pero nunca han podido extenderse a una revolución por la ausensia de los otros factores fundamentales para llegar a una revolución; una crisis política y una crisis económica.
El descontento proveniente de éstas tres crisis, ha unido a la clase media con la clase popular y ha dado lugar a la Revolución de 1868.

La Revolución comenzó con un pronunciamiento naval en Cádiz y en todos las cuidades fueron nombradas Juntas provicionales revolucionarias. Estas Juntas instalaron los principios fundamentales del programa demócrata. Cuando los revolucionarios toman Madrid, se exila la reina Isabel II a Francia. La Monarquía de Isabel II fue sustituida por un Gobierno provisional.
Este Gobierno constituyo la Constitución de 1869 que recogía los principios fundamentales de la Revolución anterior. La nueva Constitución era de carácter liberalista radical y reconocía por la primera vez la libertad religiosa. También partía de un principio monárquico, con el cual los republicanos no estaban de acuerdo. Empezaron a organizar manifestaciones violentas. El Gobierno provisional tuvo que represar estas manifestaciones y instaló una ley, que fue aprobada, para declarar el estado de guerra antes estas sublevaciones republicanas.
Juan Prim, un revolucionario y líder de la izquierda progresista reprimió los republicanos y restableció la tranquilidad.

La búsqueda del nuevo rey se acaba con la encuentra de Amadeo de Saboya, duque de Aosta.Y en 1870, justó al venir de Amadeo I de Italia a España, el más capaz de los líderes revolucionarios, el general Juan Prim, fue asesinato.

El nuevo rey Amadeo se esforzó para hacer funcionar la nueva Monarquía pero aunque tenía buena voluntad y un gran sentido común, los problemas que tenía que enfrentar le superaban.
El régimen se encontró en una crisis, caracterizada por sublevaciones republicanas, la guerra de cuba y las insurrecciones carlistas, que se desemboca en la tercera guerra carlista.

Los Carlistas tenían muchos críticos sobre la Monarquía de Amadeo y la sociedad contemporánea y deseaban regresar al Antiguo Régimen, con la restauración de la Monarquía borbónica.
Amadeo I, que no sabía cómo superar los problemas y que no veía ninguna escapatoria, decidió abdicar en 1873 y así proclamó España la Primera República. Esta República sólo estaba en funcionamiento de 1873 hasta finales de 1874 y era un período de caos y contradicciones. Además Sólo fue reconocida por EEUU y algunos otros países. Pero ni Francia, ni Inglaterra, ni Alemania quería reconocer la República federal.

La tercera guerra carlista que empezó en 1872 vió con la abdicación de Amadeo en 1873 la posibilidad de hacer volver don Carlos a España y la guerra se fortalezió.
Sin embargo, dos años más tarde Alfonso XII era proclamado rey de la Restauración borbónica y finalizó la guerra carlista poniéndose al frente de sus tropas y al ver de esta ofensiva, don Carlos se exilió a Francia con sus tropas.

Fuentes: Vilches García, Jorge (1998) “Castelar y la república posible. El republicanismo del Sexenio Revolucionario, 1868-1874”, Revista de estudios políticos, n°99, pp. 133-159

Serrano García, Rafael (1985) “El federalismo castellano durante el Sexenio Revolucionario”, Investigaciones históricas: Época moderna y contemporánea, n° 5, pp. 253-266

De Castro Antolín, Mariano L. (2003) “La Revolución de 1868 y la Guinea española”, Cuadernos de historia contemporánea, n° extra 1, pp. 191-204

González Segarra, Sebastián “Villacarrillo: la Revolución de 1868 a través de las actas capitulares”, Isla de Arriarán: revista cultural y científica, n° 14, pp. 49-64

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